(como una mancha de tinta sobre una página blanca)
minimalista
triste
sin lujuria
entre paredes
desnuda desnudas desnudos
nada más
ocultando
los esquelos los craneos, los velos y los sentimientos
del tiempo de la soledad y de la gente
de ellos
contradiciéndose. Protegiéndose.
(en este asqueroso motel de camas de cemento y de fluídos corporeos. Debajo de una hélice, mirando hacia una ventana de pared concreta)
- Naoko: tu grito aún lo escucho. Tu dolor aún lo siento.
No comments:
Post a Comment